
El grande, llamado también carpintero negro o gallo de monte, se encuentra desde la VI región hasta Magallanes, estando en grave peligro de extinción desde la VI hasta la VIII región y más al sur en vulnerabilidad. Su mayor peligro es la desaparición de su hábitat por causa de la tala de bosques en la zona sur. Esta ave es una de las más grandes de su especie, midiendo entre 44 y 46 centímetros de largo. La hembra es completamente negra, a excepción de la base del pico, donde tiene un color rojo. El macho tiene su cabeza roja, pero el resto del cuerpo negro. Se le reconoce por sus fuertes gritos parecidos al del “pájaro loco” y el sonido de los troncos cuando los golpea con su pico. Se alimenta mayormente por insectos. El carpintero grande es un animal monógamo, o sea que comparte con una pareja toda su vida. NIVEL DE RIESGOS:
Zona Norte: No existe.
Zona Central: En peligro.
Zona Sur: En peligro.
Zona Austral: Vulnerable.
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El puma chileno (Felis concolor), es el carnívoro más grande en Chile, su estatura depende de la ubicación geográfica en la que se encuentra y es entre 1,40 a 2,40 metros. Además puede ser visto en casi todo Sudamérica, generalmente en zonas montañosas de la cordillera de los Andes ocupando toda su extensión. Se alimenta desde ratones hasta guanacos y huemules, aunque a veces ataca el ganado y ahí es en donde se mete en problemas con los humanos. La hembra luego del apareamiento es la cuidadora exclusiva de las crías, alimentándolas y enseñándoles a cazar durante dos años aproximadamente.
NIVEL DE RIESGOS:
Zona Norte: En peligro.
Zona Central: No existe.
El huemul, el ciervo cuya imagen acompaña a la del cóndor en el escudo de Chile, está en peligro de extinción en las áreas centrales del país. La amenaza que enfrenta este mamífero, cuyo nombre científico es hippocamelus bisulcus, es la destrucción de su hábitat. En el área que va del río Ñuble a la laguna de Laja, entre 400 y 600 kilómetros al sur de Santiago, había en 1975 unos 150 huemules. Su número disminuyó a 60 en 1997, y hoy la población se estima en apenas 40 ejemplares. El huemul fue bautizado así por el pueblo mapuche, y es una especie propia de Argentina y Chile. Su imagen fue incorporada en 1883 al escudo de armas chileno, y poco más de un siglo después, en 1993, fue declarado en peligro de extinción. Cuando los conquistadores españoles llegaron al actual territorio chileno en el siglo XVI, existían huemules desde la zona de Rancagua, unos 100 kilómetros al sur de Santiago, hasta la Patagonia, más allá del Estrecho de Magallanes. La fundación de ciudades y las explotaciones agrícolas fueron los primeros desafíos para estos animales. La ganadería introdujo enfermedades que contagiaron a los ciervos, y los perros acompañantes de los rebaños se transformaron también en enemigos de los huemules. La destrucción del hábitat del ciervo americano se completó en la zona central de Chile con el desarrollo agrícola, con las obras de infraestructura vial (caminos, puentes, etc.) y de energía y sustitución del bosque nativo por parte de las empresas forestales.
Es un pequeño roedor que habita en los Andes de Chile, Perú, Bolivia y argentina. Es muy difícil de encontrar, ya que estuvo prácticamente exterminado. Se alimentan de frutas, semillas e insectos. Su gran flexibilidad les ayuda a dar grandes y saltos y mantenerse en constante movimiento por su personalidad bastante nerviosa. Las chinchillas viven alrededor de 10 años en libertad y de 25 años en cautiverio. Se aparean durante todo el año y la hembra tiene un tamaño mayor al macho. Su gestación dura 111 días aproximadamente y por esto al nacer ya tienen pelos y dientes y a los pocos instantes están saltando y corriendo. La piel de este animal es considerada la más suave del mundo. Su pelaje les sirve como protección en contra de sus depredadores (halcones, felinos y caninos), al momento de ser tomados el pelaje queda aferrado al cazador y la chinchilla logra escapar. Su pelaje no solo les sirve como protección, sino que es su mayor peligro por que el hombre caza a la chinchilla para obtener su piel y usarla en la industria peletera. Se necesitan aproximadamente 150 chinchillas para hacer un abrigo y esto causó su rápida exterminación que no fue total gracias a la protección que le han dado en Chile organizaciones como la CONAF que han apoyado criaderos y zonas dedicadas a las chinchillas en la cuarta región.